La Universidad rizomático-micelial del Bosque

Glosario de términos

I. Conceptos nucleares y fabulación

  • Creatrix: Proyecto de investigación-acción-creación que se reapropia de la raíz latina para designar una potencia colectiva, micelial y más-que-humana de co-creación. Funciona como el principio que organiza las dispersiones de fragmentos, idiomas e historias para transformarlos en actos creativos situados.

  • Magaturgia: Neologismo que fusiona «magia» y «teurgia» para definir una dramaturgia ritual-poética-épica-didáctica. Es una invención lingüística insurgente que integra canto, gesto, símbolo y elementos naturales con el fin de sanar el tejido social y la ecosfera.

  • Magaturga: Figura de acción inspiradora descrita como una científica artista, ecologista y performer ritual simpoiética. Su misión es mediar entre lo invisible y lo material, utilizando la voluntad y la imaginación como materia prima para transformar el aula o el bosque en espacios de revelación.

  • Inspiración pandémica: Concepto que explora la respiración como ciclo creativo; propone que la única manera de estar inspirada es no obviar la expiración, reconociendo que el conocimiento se comunica desde lo que vibra y fluye, sin intentar retener el ciclo.

  • Investicreadora (o la acción de investicrear) define a un sujeto híbrido que no separa el acto de investigar de la práctica artística, entendiéndolos como una única práctica epistémico-poética. En el marco del proyecto CREATRIX, este término describe a una investigadora que abandona la posición de observadora neutral para convertirse en una científica artista o "magaturga" que produce conocimiento situado y encarnado. A continuación, se detallan las dimensiones fundamentales que definen este concepto:

  • Unión indisoluble de teoría y praxis: La investicreadora rompe con el binomio tradicional que separa el "lugar de la ciencia" del "lugar de la experiencia". En esta metodología de investigación-acción-creación, el saber no es solo algo que se piensa, sino que se "danza, canta y encarna".

  • Investigación basada en la "carne" (la chair): Para la investicreadora, el cuerpo es un archivo epistémico vivo. El conocimiento se genera a través de la sensorialidad y el sistema muscular, permitiendo que la investigación sea un proceso de pensamiento en acto.

  • Producción de "artefactos epistémicos": El resultado de su trabajo no es solo un texto académico, sino objetos que producen sentido por sí mismos, como un libro de artista o un oráculo geopoético. En este enfoque, la materialidad y la forma son métodos de indagación.

  • Actitud simpoiética y relacional: La investicreadora practica la simpoiesis ("hacer-con"), lo que implica que su proceso creativo es siempre colectivo y enredado con entidades humanas y más-que-humanas (el territorio, las plantas, el agua o los ancestros).

  • Resistencia política y "asombro": Este rol se opone a la "productividad insensata" de la academia neoliberal. La investicreadora utiliza el asombro (wonder), el deambular (wander) y el susurro (whisper) como tecnologías internas para captar "datos que brillan" y reencantar el mundo a través del rito.

  • Fabulación y decolonialidad: Se reapropia de lenguajes y mitologías (como el arquetipo de la diosa) desde una perspectiva queer y decolonial, transformando la tesis en una "ceremonia en proceso" que busca sanar el tejido social y la ecosfera.

  • Pantopía: A diferencia de la utopía (lugar inexistente), la pantopía se define como un refugio reproducible y posible en cualquier rincón del mundo. Es un territorio simbólico donde el cuerpo y el territorio vuelven a latir en sinergia.

  • Universidad rizomática-micelial del bosque: Propuesta educativa y artística inspirada en las escuelas mistéricas del Mediterráneo, las Universidades de la Selva de Abya Yala y la Escuela de Traductores de Toledo. Se organiza de manera desjerarquizada, horizontal e interespecies, concibiendo el aprendizaje como un acto de sanación y regeneración ecosistémica.

  • Imaginación crítica: Facultad indispensable para interrumpir los regímenes de evidencia dominantes y la razón predictiva. Se entiende como poiesis, una potencia material y relacional que habilita otras formas de relación con lo real y lo aún no pensable.

  • Simpoiesis: Concepto de Donna Haraway que significa «hacer-con». Es una producción colectiva y entrelazada donde nada se crea de manera aislada, sino a través de redes de interdependencia entre humanos, no-humanos, tecnologías y afectos.

  • Hidropoiesis: Metáfora viva y herramienta metodológica definida como la capacidad de esculpir el sentido en co-flujo con la memoria del agua. Permite imaginar formas de existencia relacional moldeadas por la escucha de lo líquido y la humedad.

  • Ecofeminismo: Perspectiva no esencialista ni binaria que vincula la espiritualidad, la ecología y el género. Reconoce lo femenino como un principio simbólico de cuidado, circularidad y relacionalidad disponible para todas las corporalidades.

  • Decolonialidad: Lucha por expurgar los legados materiales, epistémicos y simbólicos de la colonialidad. Implica una desobediencia epistémica y la valoración de los dones de todas las tradiciones culturales frente a la hegemonía del Norte Global.

  • Ciclosofía: Término insurgente que propone decolonizar el tiempo, rescatándolo de las "cárceles horarias" del Cronos (tiempo lineal, rígido y productivista) para entregarlo al Kairós (tiempo mágico, circular y cualitativo). Ciclosofar implica filosofar de manera situada sobre los ciclos, permitiendo que el pensamiento respire al compás del cosmos, sincronizándose con ritmos como el ciclo sinódico de Venus o los ciclos biológicos y menstruales. En el contexto de la investigación CREATRIX, esta perspectiva permite organizar a las deidades en categorías planetarias (lunares, marciales, mercuriales, etc.), ajustando la pedagogía ritual al pulso orgánico de la vida.

  • Kairosario: el kairosario es una herramienta de calendarización basada en el tiempo sagrado o Kairós, diseñada para estructurar el proceso de investigación-creación de forma no lineal. Se organiza a través de una dinámica cooperativa que emula a las tres musas de Pausanias.

II. Arquitectura metafórica/ simbólica/ alegórica y mecánica ritual

  • Proskynesis: Nombre griego del acto ritual de saludo y respeto a la divinidad. Arrodillarse en un gesto de humildad que recuerda la procedencia humana del humus (tierra). A algunos cubículos hay que llegar arrastrándose, como signo de respeto. (De manera similar en el mundo maya)

  • Gatera: Apertura o entrada estrecha de una gruta —a menudo con forma vulvar— que obliga a realizar la proskynesis para acceder. Funciona como un filtro iniciático donde el esfuerzo físico y el desafío al miedo purifican al iniciado. Hay gateras que obligan a entrar arrodillado y otras de cúbito prono, supino o lateral

  • Litopuntura: Término que designa el proceso por el cual el cuerpo es atravesado, rozado o presionado por la piedra en el interior de las cuevas-útero, facilitando un tránsito de muerte y renacimiento simbólico.

  • Arquitectura megalítica de orden orgánico-angular: Vocabulario desarrollado por Eliseo López Benito para reconocer formaciones geológicas (altares, escalinatas, esculturas zoomorfas) como vestigios de una civilización madre y su legado ritual.

  • Betilo: Piedra sagrada o ídolo oculado que representa a la Diosa Madre, vinculando la fertilidad de la tierra con ciclos astrales; ejemplos de esta iconografía son los ídolos-placa y la Venus de Gavà.

  • Calzo: Estructura de soporte o nivelación utilizada en la arquitectura megalítica para fijar elementos simbólicos o facilitar el tránsito en rutas prehistóricas perimetradas.

  • Hornacina: Cavidad o nicho practicado en la roca destinado a albergar votos, ofrendas o exvotos (como las cabritas de bronce de Ataecina), funcionando como un marcador de sacralidad en el paisaje.

  • Arqueoastronomía: Disciplina que estudia las alineaciones y marcadores celestes en contextos prehistóricos. En la Cova Freda, analiza cómo la entrada precisa de la luz solar en el solsticio marca una hierogamia ritual entre el cielo y la matriz de la montaña.

  • Gnomon: Proceso de expansión gnomónica referido al crecimiento resonante de un organismo u objeto que mantiene su forma mientras aumenta su tamaño, reflejando el proceso de sintonía con las ondas de la naturaleza.

  • Movimiento de la serpiente

  • Marcadores astronómicos

III. Epistemologías insurgentes y metodología

  • Datos que brillan: Intensidades que emanan del dato y alcanzan a la investigadora, interrumpiendo la linealidad racional y transformando la recolección de información en una experiencia de estremecimiento y asombro.

  • Opacidad: Derecho político y epistémico a no ser completamente legible. Funciona como una forma de resistencia frente a las exigencias neoliberales de transparencia y protege el conocimiento del extractivismo académico.

  • Justicia biocultural: Derecho de los pueblos y comunidades a mantener la relación viva e interdependiente entre cuerpo, territorio, lengua y memoria.

  • Vulnerabilidad como estrategia política: Posicionamiento ético que rechaza la neutralidad académica para exponer la fragilidad de la investigadora, permitiendo interrogar las relaciones de poder desde la honestidad corporal.

  • Rajar: Gesto insurgente para escapar de la dialéctica tradicional y la lógica binaria (teoría/práctica), poniendo atención a la hendidura y a la huella que queda en el proceso de deshilachar el discurso.

  • Epistemografía creativa: Neologismo propuesto para definir el arte nuevo de hacer papers, donde no se compite por datos, sino por ideas bien formuladas y sensibilidad conceptual.

II. Cuerpo, percepción y movimiento

  • Catábasis: Del griego katábasis (κατάβασις), significa literalmente “descenso”. Designa el motivo mítico, ritual y narrativo del viaje hacia abajo: al inframundo, a la caverna, a las entrañas de la tierra o a las profundidades del alma. En la tradición griega, la catábasis implica atravesar un umbral liminal para acceder a un saber transformador. Ejemplos paradigmáticos son el descenso de Orfeo al Hades o la bajada de Perséfone al mundo subterráneo, donde el descenso no es castigo sino tránsito iniciático. En términos simbólicos, la catábasis supone:

– Inmersión en la oscuridad fértil.
– Desintegración del yo estable.
– Encuentro con lo ancestral o reprimido.
– Suspensión del tiempo lineal.
– Apertura a una voz múltiple y subterránea.

Se vincula estrechamente con la fase alquímica de la nigredo, con la experiencia de crisis-crisálida y con las prácticas rituales de entrada a grutas o cuevas-útero (proskynesis, litopuntura). El descenso es condición para la anábasis (el retorno transformado). Desde una lectura contemporánea y metodológica, la catábasis puede entenderse como:

– Estrategia epistemológica de desidentificación.
– Dispositivo ritual de desmantelamiento del ego académico.
– Movimiento pedagógico que privilegia el silencio, la noche y la opacidad.
– Técnica de escucha profunda del territorio y del cuerpo.

  • La carne (La chair): Material de registro primordial y archivo epistémico vivo; sistema muscular y sensorial interconectado con emociones y códigos sociales que precede al lenguaje.

  • (Entre)ceptivo: Espacio relacional y transitivo que emerge entre cuerpos y presencias. Es una red multidireccional de escucha-acción que se extiende más allá de los bordes del cuerpo físico.

  • Visión háptica: Modo de conocer corporeizado que consiste en "ver con todo el cuerpo", integrando el tacto y la propiocepción para percibir globalmente el entorno.

  • Sismógrafas: Metáfora de las plantas de los pies en su condición de captar continuamente los mínimos desplazamientos del peso y las vibraciones del territorio.

  • Pre-movimiento: Actitud hacia el peso y la gravedad que existe antes del movimiento visible y que produce la carga expresiva y la intención del gesto.

III. Temporalidad y alquimia ritual

  • Kairós: Tiempo cualitativo, mágico y circular de las culturas ancestrales. Se opone a la "cárcel horaria" del Cronos (tiempo lineal y productivista) para permitir la presencia absoluta.

  • Nigredo: Fase alquímica de oscuridad, disolución del ego y "noche oscura del alma". Es la matriz creativa necesaria para que el cuerpo desintegre el yo racional y emerja una voz múltiple y ancestral.

  • Áurea catena: "Cadena dorada"; red de transmisión de saberes no institucionales y espirituales que conecta genealogías de conocimiento marginalizado a través del tiempo.

  • Telos: Intención fundamental que dirige el rito; hilo conductor que permite que incluso el gesto más sencillo (como chasquear los dedos) se convierta en un dispositivo de transformación.

IV. Paisaje sagrado y neologismos del corazón

  • Incubatio: Práctica ritual y onírica de la Antigüedad mediante la cual una persona dormía en un espacio sagrado —generalmente un santuario o cueva— con la intención de recibir en sueños una revelación, diagnóstico o guía de una divinidad. La incubatio implicaba preparación corporal y simbólica (purificación, ayuno, ofrenda), disposición anímica y permanencia nocturna en el recinto sacralizado. El sueño no era entendido como producto psíquico individual, sino como espacio de mediación entre lo humano y lo divino. En el ámbito griego, esta práctica fue central en los santuarios de Asclepio (Asklepios), dios de la medicina, cuyos templos —como el de Epidauro— eran centros terapéuticos donde el sueño tenía función diagnóstica y curativa. Desde una perspectiva simbólica y contemporánea, la incubatio puede entenderse como:

– Tecnología ritual del sueño.
– Método de acceso a conocimiento imaginal.
– Dispositivo de escucha profunda del inconsciente y del territorio.
– Forma de investigación encarnada a través de la noche.

Etimológicamente proviene del latín incubare: “recostarse sobre”, “yacer en”, lo que sugiere una relación de contacto, reposo y espera fértil.

  • Pareidolia: Capacidad de percibir imágenes significativas (rostros, diosas) en las formas de las peñas o cuevas, actuando como un estímulo que activa la memoria corporal y el imaginario mítico.

  • Mentirosas: Fuentes de agua intermitentes en Montserrat que manifiestan la "respiración" interna de la montaña y desafían el cálculo científico moderno.

  • Yollo: Vocablo náhuatl para el corazón, evocado como símbolo de una inteligencia sensible que no escinde la razón del afecto.

  • Corbatega / Corarrel / Corfoc: Neologismos que integran la raíz cor (sentir/corazón) para nombrar una relación orgánica con el mundo: el latido de la tierra (corbatega), el vínculo con el suelo (corarrel) o la pasión encendida (corfoc).

  • Onironauta: Navegante del sueño y la interioridad que se mueve por la materia sutil del inconsciente, donde conocer es un proceso de co-emergencia entre sujeto y objeto.

  • Ecotono: Zona de frontera viva y transición entre ecosistemas donde la biodiversidad es máxima y el conflicto se vuelve fértil para el artivismo situado.